Dimensión evangelizadora: Promover el anuncio del Evangelio como tarea esencial de la Iglesia, despertando en los fieles el compromiso de llevar la alegría de la fe a todos los ambientes.
Dimensión formativa: Impulsar procesos de formación misionera que ayuden a comprender el sentido de la misión, la responsabilidad bautismal y el llamado a colaborar con la evangelización de los pueblos.
Dimensión espiritual: Fomentar la oración por los misioneros, por las vocaciones misioneras y por los territorios de misión, reconociendo que toda acción evangelizadora nace del encuentro con Cristo.
Dimensión de cooperación eclesial: Trabajar en comunión con las Obras Misionales Pontificias, articulando campañas, iniciativas y acciones que fortalezcan la participación de la Arquidiócesis en la misión universal de la Iglesia.
Dimensión parroquial: Motivar a las parroquias a vivir la misión como parte de su identidad pastoral, promoviendo actividades, campañas y experiencias que despierten el compromiso misionero de los fieles.
Dimensión de animación: Organizar y acompañar campañas misioneras, jornadas de sensibilización y espacios de participación que mantengan viva la conciencia misionera en la Arquidiócesis.