1. Dimensión evangelizadora
Anunciar la vocación como una llamada de Dios que da sentido a la vida y conduce a cada persona a descubrir su misión en la Iglesia y en el mundo.
2. Dimensión de discernimiento
Ofrecer espacios y procesos que ayuden a los fieles, especialmente a los jóvenes, a reconocer la voluntad de Dios en sus vidas y a responder con libertad, madurez y responsabilidad.
3. Dimensión de acompañamiento
Brindar acompañamiento personal y pastoral a quienes manifiestan inquietud vocacional, ayudándoles a profundizar su relación con Jesucristo y a clarificar el camino al que son llamados.
4. Dimensión formativa
Promover una formación humana, espiritual, bíblica y eclesial que fortalezca el compromiso bautismal y prepare a los fieles para asumir su vocación como servicio.
5. Dimensión de oración
Impulsar la oración por las vocaciones en parroquias, familias, instituciones educativas y grupos apostólicos, reconociendo que toda vocación nace y se sostiene en la relación con Dios.
6. Dimensión juvenil
Acompañar de manera especial a los jóvenes en sus procesos de búsqueda, escucha y decisión, favoreciendo encuentros vocacionales y espacios de integración en la vida pastoral.
7. Dimensión infantil y educativa
Promover en los niños una primera comprensión de la dimensión vocacional de la vida cristiana, ayudándoles a descubrir que Dios los ama, los llama y tiene un proyecto para ellos.
8. Dimensión articuladora
Trabajar de manera coordinada con la pastoral familiar, juvenil, educativa y catequética, para que la promoción vocacional sea parte de un proceso integral de educación en la fe.
9. Dimensión parroquial
Fortalecer la presencia de la Pastoral Vocacional en las parroquias de la Arquidiócesis de Quito, promoviendo procesos, encuentros y servicios que ayuden a suscitar y acompañar nuevas vocaciones.